LOS MÉTODOS EN LA PERSPECTIVA
METODOLÓGICA CUALITATIVA (I)
A lo largo de los siglos, en los escenarios de la
investigación científica, se han generado grandes cambios que marcan
diferencias significativas en la manera cómo abordar el objeto de estudio. La
evolución de la investigación se encuentra dividida en etapas bien delimitadas
por dos grandes perspectivas que a su vez han conducido al desarrollo de
diferentes tendencias o metodologías que permiten incursionar en el campo de la
investigación por diferentes vías.
Estas dos perspectivas de investigación son conocidas con
los términos cuantitativa y cualitativa.
Esta última alberga un abanico de alternativas metodológicas entre las que se
pueden enunciar: la etnografía y sus variantes desde la clásica hasta la
virtual, los estudios biográficos, la fenomenología como metodología, la
etnometodología, el interaccionismo simbólico, la historia de vida, el estudio
de caso, la investigación evaluativa y la investigación-acción con sus
diferentes connotaciones que les dan los distintos autores e investigadores.
Hemos de hacer hincapié en los planteamientos esbozados en
el capítulo uno (I) de nuestra obra Piñero,Rivera y Esteban (2020), en tanto no existe un método que podamos denominar
“cualitativo”. Asumimos que en el conocimiento
científico, el método se explicita, tanto en sus reglas, como en las razones
del por qué de éstas. En un proceso de investigación, el método refiere la
rigurosidad y el orden manifestado en una serie de pasos, etapas o momentos que
orientan la labor del investigador durante toda la ruta de constitución del
saber. Así lo refiere Ferrater (1990) al afirmar que:
El método se contrapone
al azar, a lo fortuito, ya que el método es ante todo un orden manifiesto en un
conjunto de reglas que: a)
abren otros caminos a través de los cuales se
puede llegar al fin; b) llevan
a la consecución de otros conocimientos que no se tenían previstos (por ser desconocidos
o vagos); y c) implican un
proceder explícito, que si bien en “...el llamado ‘saber vulgar’, casi siempre
[está de...] modo implícito...”.(p. 217).
Una
vez que el investigador ha precisado su postura epistemológica respecto al
objeto de estudio que pretende abordar, elige un método científico que le
permita dar sentido y orientación a la ruta investigativa que desarrollará
durante un tiempo perentorio, consecuentemente servirá de brújula para la
configuración de los aspectos procedimentales, técnicos o de diseño propios de
lo que hemos llamado perspectiva metodológica cualitativa. Es apropiado referir lo señalado por Alvarez
y Alvarez (2014) cuando apuntan que:
El método comprende
desde el momento en que el investigador decide construir el conocimiento de un
proceso de la realidad, lo que implica que este tenga en forma precisa y clara
cuál será el camino a seguir para darle concreción a la mediación formal que
constituye su proyecto de investigación hasta concluirlo, proceso que
axiológica y teleológicamente debe orientarse a explicar el objeto que se
investiga.(p.8).
El método, en
tanto macro ordenación de pasos, aporta al investigador los lineamientos
orientadores alejados de la concepción tradicional, en donde las etapas se
conciben como reglas fijas. Los métodos que enmarcan la perspectiva
metodológica cualitativa, aunque sistemáticos y rigurosos, no son
necesariamente estandarizados, que signifiquen una camisa de fuerza. Los
métodos que enmarcan la perspectiva metodológica cualitativa se distinguen por
los siguientes aspectos:
a) Acercamiento inductivo. El trabajo cualitativo comienza con la
observación detallada y próxima a los hechos. Se busca lo específico y local
dentro de lo cual pueden o no descubrirse determinados patrones. Cuanto menos
atado a un modelo teórico concreto esté un investigador, tanto mejor será su condición
para encontrar datos ideales o emergentes.
b) Inmersión en el contexto. Se procura la proximidad del investigador con
el escenario donde ocurre el fenómeno social objeto de estudio. El investigador
acude a realizar reiteradas visitas, convive, observa, dialoga, entrevista, a
los individuos relacionados con dicho fenómeno. Las generalizaciones serán
elaboradas solo tentativamente a partir de los datos recogidos y en función de
su capacidad específica para interpretarlos.
c) Atención a lo singularmente cotidiano. El mundo cotidiano de la vida
ordinaria es el marco en el que se focaliza el interés de investigación, sobre
todo en la ocurrencia de situaciones, circunstancias, escenarios, hechos,
modos, comportamientos relevantes, novedosos, inéditos o irrepetibles desde el
sentido histórico, cultural, geográfico o social.
d) La estructura como requerimiento ritual. La investigación tiene que
descubrir la estructura, no imponerla, reconociendo los significados y los
contextos en los que sus actos resultan situacionalmente relevantes. No existe
ni un orden social natural o fundamental que no deba ser explicado como
resultado arbitrario de la costumbre, las circunstancias concretas o la
interacción social.
e) Focos descriptivos. Los núcleos
de interés no son otros que los fenómenos recurrentes en un tiempo y espacios
concretos. El des-cubrimiento, la exposición, la interpretación o la
transformación son las intenciones de investigación más importantes que la
explicación causa-efecto y la predicción.
f) Sistematización. La sistematización intensiva de la información
recolectada desde la relación dialéctica entre la experticia cultural del
investigador acerca del fenómeno, y la posibilidad de emergencia de lo
novedoso, en tanto el investigador asume el acercamiento a la realidad
vivenciada por los sujetos desde el campo de la incerteza.
Esta
dinámica flexible, abierta y recursiva es la que les confiere una singularidad
a estos métodos propiamente utilizados en el campo de las disciplinas
científicas sociales. Ello permite que el sistema procedimental en la
“aplicación” de un método específico pueda variar entre una investigación y
otra, pues la dinámica de toma de decisiones que el investigador realiza
durante el proceso investigativo estará influenciada por una serie de factores internos
y externos al proceso mismo.
Así,
la configuración del diseño en forma interna puede verse vinculada a las
características del fenómeno social objeto de estudio, dinámica del contexto
cotidiano, objeto de estudio, participación de los sujetos informantes y
colaboradores, densidad de la información recolectada, entre otras. Y a modo
externo pudiera estar afectado por las competencias propias del investigador en
la aplicación de las técnicas de recolección y análisis, normativa académica
institucional, autorizaciones legales para acceder o publicar cierta
información del contexto, etc.
De
allí que en la literatura es posible encontrar propuestas referidas a los pasos
generales de estos métodos; sin embargo, el investigador podría realizar
ajustes, en función de la propia dinámica del proceso de investigación. En todo
caso, el investigador deberá manifestar en el reporte del informe final cuál
fue la visión de método empleado, en atención al autor referenciado, y si
realizó alguna modificación al respecto. Esto se consigue manteniendo una
permanente reflexión epistemológica durante todo el proceso, acompañado de un
riguroso proceso de anotaciones y registros por parte del investigador, de modo
que pueda dar cuenta al lector de todos los pasos planificados y replanificados
en el desarrollo de la investigación. A modo de ejemplo, se presenta un cuadro donde el investigador puede dar
cuenta de aquellas acciones de la praxis investigativa que enmarcan la
secuencia de las fases teóricas que orientan la rigurosidad del método de
investigación elegido.
FASE/ETAPA
DEL MÉTODO: |
|
Momento del
diseño |
Descripción de
la Praxis investigativa |
|
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2. |
|
3. |
|
4. |
|
FASE/ETAPA DEL MÉTODO: |
|
Momento del
diseño |
Descripción de
la Praxis investigativa |
1. |
|
2. |
|
FASE/ETAPA DEL MÉTODO: |
|
Momento del
diseño |
Descripción de
la Praxis investigativa |
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|
2. |
|
3. |
|
Fuente: Piñero, Rivera y Esteban (2020)
Esta
representación debe se vincula con el hecho que para hacer investigación en
general y, en particular en el ámbito socio-educativo, es necesaria la
presencia del método, sobre todo si abogamos por el rigor metodológico
fundamental para garantizar la rigurosidad científica de los hallazgos, no
debemos olvidar entonces que todo proceso de investigación está sustentado en
un método científico el cual a su vez refiere de una serie de momentos e
instancias que orientan el diseño mismo del proceder investigativo.
En el caso de
la investigación socioeducativa, es posible encontrar variedad de métodos, cuya
elección y proceder está ajustado a la coherencia paradigmática que el
investigador viene asumiendo respecto a la postura epistemológica sobre el
objeto de estudio. Entre los método que poco a poco se han incorporado en la
rigurosidad científica del mundo socioeducativa se encuentran: el método
etnográfico, el método de investigación acción, el método fenomenológico
hermenéutico o método interpretativista, el método historias de vida, el método
de estudio de caso cualitativo, o el método de investigación evaluativa.
En las
próximas entregas abordaremos algunos elementos que pueden ayudarnos a
comprender los aspectos distintivos de cada método y
las posibilidades de diseño en el abordaje procedimental.
Texto extraído de:
Piñero,M.L.; Rivera, M.E. & Esteban,E.(2020) Cada Método un Diseño (Cap. V). El
proceder del investigador cualitativo. Precisiones Para el proceso de
Investigación. 2da edición. Lima-Barquisimeto, coedición UNHEVAL-UPEL-IPB. https://doi.org/10.46498/upelipb.lib.0001
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